PERGOLA
- ALCORISA VERDE PROGRAMA EXPERIENCIAL
- 12 feb 2024
- 2 Min. de lectura
Rincón de sombra y remanso de tranquilidad, un mirador olvidado que hemos tenido en cuenta después de hacer el jardín. En la recta entre el camino hondo y la entrada del colegio público de Alcorisa, hay ahora una nueva sombra que te acompañara en los días de verano con el sol a pleno rendimiento, que, en colaboración con la nueva fuente instalada en el jardín, te brindara de un momento de descanso y des conexión en un tus paseos, deleitándote con las vistas de este pueblo turolense rodeado por el Matarraña, Bajo Martín, Maestrazgo y Andorra sierra de Arcos.
La construcción de dicha pergola comenzó midiendo el espacio del que disponíamos y eligiendo su orientación y ubicación dentro de este.

Con la ayuda del Albañil y de los docentes nos dispusimos a replantear el espacio, moviendo los pesados bancos y marcando la disposición de las zapatas para la estructura de la pergola.
Taladro en mano y con una larga jornada por delante, empezamos.

El suelo era irregular y por desgracia, el tiempo no nos ha permitido corregir esto, cosa que tenemos en mente para acabar de rematar el trabajo en esta zona, pero quien sabe, tal vez acabemos realizándolo con ayuda de las amas rurales o del ayuntamiento de Alcorisa, fuera del taller y voluntariamente.

El siguiente paso, una vez montado el esqueleto de la pergola, nivelado este y anclado al suelo, fue empezar a poner las tablas del techo que nos darían sombra.
Una tediosa tarea en la que nos acompañaban las vistas del pueblo, la curiosidad de los transeúntes junto con el mencionado sol.


Con un descanso para tomar aire y contemplar el trabajo echo hasta el momento, nos dimos cuenta de que dos antiguas columnas de hormigón reforzado, estropeaban un poco el conjunto, y que ya puestos a la labor, la valla necesitaba una mano urgente de pintura en todo su recorrido, arreglos que acabamos haciendo más adelante siendo este de la foto de abajo el resultado final.


Ya con los pesados bancos en su sitio, y con la paciencia de tod@s a la hora de pintar la valla, por fin terminamos esta tarea, no sin antes desbrozar los alrededores ya que las hierbas se apoderaban del talud y escondían basura acumulada.
Espero que este rincón de Alcorisa, que ha visto hasta una propuesta de matrimonio, en sus peores días, ahora que está algo más curioso, os permita deleitaros con las vistas, y brindaros nuevos y numerosos recuerdos a todos los que en ella os detengáis, al abrazo de sombra en los días soleados o al abrigo de la lluvia en una tormenta inesperada.
Se despide Odin, un saludo y muchas gracias por leer hasta aquí.




Comentarios