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PODA PARA DUMMIES

  • ALCORISA VERDE PROGRAMA EXPERIENCIAL
  • 3 jul 2023
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 11 oct 2023

La poda es la tala selectiva de las partes del árbol que alberga un propósito definido. Normalmente se podan las ramas y las raíces, pero hay otras prácticas parecidas en hojas, flores y frutos, para mejorar la producción en los frutales, que también se denomina podar.

La finalidad de la poda es tener árboles fuertes, sanos y atractivos. Estos objetivos se pueden alcanzar sabiendo cómo, cuándo y por qué podar, con solo seguir algunos principios muy sencillos.

En resumen, la poda es una combinación de arte con técnica que está basada en el conocimiento biológico del árbol y se lleva a cabo por las cinco razones siguientes: seguridad, saneamiento, estética, producción y calidad. Hay que tener en cuenta que la relevancia de cada una de las razones anteriores está distribuida de mayor a menor prioridad. Dicho esto, la mayor prioridad se da a la poda de seguridad, después a la de saneamiento y al final a las otras tres. Aun así, se deben tener en cuenta cada una de ellas según el tipo de trabajo que queremos realizar.


Herramientas de poda: para qué sirve cada una


Es necesario utilizar herramientas de poda específicas según cada tipo de planta.

Y decimos esto porque esta labor es una de las más comprometidas del jardín. Una razón de peso para que elijamos correctamente las herramientas de poda, conociéndolas un poco más y sabiendo cuál es la idónea para cada planta. Podar no deja de ser infligir una herida a la planta, un corte.

Por esta razón, es importante conocer las distintas herramientas de poda y para qué sirve cada una. La mejor manera de saber qué necesitamos tener y, sobre todo, cuál de ellas aplicar a cada tipo de planta de nuestro pedacito de naturaleza.


Tijera de poda de mano: La herramienta de poda más habitual

El uso que le vamos a dar está destinado a plantas de tamaño pequeñas o medianas y de ramas poco leñosas, como son los arbustos jóvenes. Ligera y fácil de utilizar, podemos optar por la tijera de poda de mano de cualquiera de los dos tipos de hojas que hemos comentado. Podremos utilizarla siempre y cuando lo que tengamos que cortar tenga un máximo de 2,5 centímetros.



Tijera de poda de dos manos

Hacemos hincapié en no dañar a la planta… ¡pero tampoco podemos dañarnos nosotros! Por eso si tenemos que podar arbustos o árboles de buen tamaño y con ramas de entre 4 y 6 centímetros, lo ideal es utilizar una tijera de poda de dos manos.

Una de las principales ventajas de este tipo de tijera es que, al contar con dos mangos, podemos hacer fuerza de manera más sencilla y sin resentirnos por ello. Una forma de optimizar la fuerza que utilicemos para podar, haciendo de esta tarea una cómoda y confortable. Para ello, también es importante elegir una tijera de poda que cuente con un mango ergonómico para hacer todavía más sencilla nuestra labor.


Tijera cortasetos

La tijera de poda necesaria para dar forma y sanear setos y arbustos de tamaño grande. Sin ellas, el crecimiento de la planta será descontrolado y deformará su aspecto original.

La tijera de poda necesaria para dar forma y sanear setos y arbustos de tamaño grande. Sin ellas, el crecimiento de la planta será descontrolado y deformará su aspecto original.

En este tipo de tijera, es importante elegir el tipo de corte del filo y esta decisión no la tomaremos nosotros, sino el tipo de arbusto o seto que tengamos: si es de ramas finas o verdes, lo idóneo es una tijera de filo recto; si estamos ante un planta de tipo leñoso o con más grosor, las de filo recto serán la respuesta.

También podemos optar por un cortasetos mecanizado si, por ejemplo, necesitamos podar un buen número de ellos, como es el caso de un cierre natural de un jardín.


Tijeras de pértiga

La respuesta para setos de gran altura. A pesar de su envergadura, tendremos que valernos siempre de una escalera para poder podar convenientemente y sin dañar a la planta. Aunque hay dos tipos de tijeras de pértiga, de mango fijo o extensible, y su principal diferencia no radica tanto en esto sino, más bien, en su utilidad: las de mango fijo nos permitirán podar hasta 2 metros de altura, mientras que las extensibles llegan incluso a los 5 metros. Para poder usarlas correctamente, tan solo tendremos que adecuar el largo de la tijera a la altura del corte.


Hacha de mano



La herramienta de poda necesaria si tenemos que podar árboles con ramas de buena envergadura. Esas que ya son auténtica madera, y que de no utilizar un hacha de mano serán imposibles de podar de otra manera.

Si tenemos que utilizar un hacha, es importante que sopesemos mucho un aspecto que será decisivo en su uso posterior: el peso de la herramienta.




Cinco herramientas de poda para cinco funciones muy específicas.

¿Cuáles tienes tú para el mantenimiento de tu jardín? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!


Lo importante es conocer cuál es la técnica de poda más adecuada y recomendable y la época para realizarla.

Podemos encontrar 4 tipos de poda: de limpieza, de formación, de mantenimiento y de renovación.

  • Podas de limpieza: su objetivo principal es la eliminación de elementos y formaciones que resulten no deseables en las plantas, árboles y arbustos. Se suprimen, por lo tanto, ramas o partes de las plantas que están muertas, secas, enfermas o dañadas. Ramas mal orientadas o que enmarañen la copa; rebrotes de raíz, cuello o tronco del pie. Es importante tener en cuenta que este tipo de poda es necesaria para todo tipo de plantas o árboles y puede realizarse en cualquier época del año. Deben constituir un hábito continuo ya que son parte esencial del mantenimiento normal del jardín.


  • Podas de formación: su objetivo principal es conseguir una determinada forma de la planta o árbol frutal.


  • Podas de mantenimiento: su objetivo principal es mantener en buen estado las especies de plantas que no son frutales, así como mantener las formas de las plantas.


  • Podas de renovación o de rejuvenecimiento: su objetivo principal es eliminar las partes o elementos envejecidos del árbol o arbusto, para sustituirlos por otros nuevos y más jóvenes.


  • Poda de verano o poda verde: Tiene como finalidad regular el crecimiento.

Para podar hay que realizar cortes limpios y posteriormente debemos proteger los cortes de poda para evitar la entrada de hongos y enfermedades en la planta. Para proteger los cortes de poda, las heridas causadas por granizo, heladas, roturas de ramas en árboles y arbustos, recomendamos el uso de pasta cicatrizante.


Con frecuencia, en jardinería, se utiliza la poda para conseguir formas artificiales en los árboles o arbustos. Bien ejecutada y repetida con la periodicidad adecuada puede aumentar el valor ornamental de los mismos.


Circunstancias que hacen necesaria la poda:


1. Problemas de escala: Muchas veces se realizan plantaciones sin tener en cuenta el desarrollo final de los arbustos y, transcurridos unos años, la masa arbustiva ha desarrollado un volumen excesivo. Habrá que controlar el volumen de la masa arbustiva para que no rompa la escala del conjunto del jardín.


2. Molestias: También se puede dar un problema de escala o ubicación incorrecta durante la plantación, como puede ser que un arbusto esté demasiado cerca de ventanas, caminos, vecinos... lo que hace necesaria la poda para reducir su tamaño y adaptar el arbusto a un tamaño más adecuado.


3. Potenciar la floración: La floración de muchos arbustos puede ser controlada a través de la poda, consiguiendo, de esta forma, floraciones de calidad, promoviendo fuertes golpes de floración o, bien, menos flores más grandes.


4. Potenciar la intensidad de color de la corteza: El atractivo de algunos arbustos (Cornus sp., Salix sp...) reside, en gran parte, en las atractivas coloraciones intensas de sus cortezas. La coloración de la corteza depende, en gran medida, del vigor de la rama en cuestión. La intensidad del color de la corteza se consigue con una poda severa al final de cada temporada.


5. Potenciar la fructificación: los árboles frutales se podan con el fin de lograr fruta de calidad. Es importante equilibrar el árbol con la poda, lo que se traducirá en la creación del número adecuado de frutos, en calidad y tamaño óptimos.


6. Falta de vigor: Ciertos arbustos requieren muy buenos suelos para desarrollarse correctamente. Cuando la tierra no reúne las condiciones para un crecimiento vigoroso del arbusto, hay que podarlo para evitar crecimientos raquíticos.


7. Setos: los setos formales han de ser podados regularmente, si no pierden su denso follaje y forma, generándose calvas que desfiguran su atractivo y funcionalidad.


9. Topiaria: Los arbustos esculpidos bajo múltiples formas caprichosas requieren que realicemos una poda regular para evitar que estos pierdan la forma preconcebida y acaben degenerando y perdiendo su valor ornamental.


10. Problemas de salinidad: Una fuerte plaga o enfermedad puede debilitar o dañar un arbusto: una poda selectiva elimina las partes más afectadas no recuperables y ayuda a revitalizar el arbusto afectado.


Redactado y sintetizado por el buen Odin.


 
 
 

1 comentario


Matri Capdevila
Matri Capdevila
24 jul 2023

muy buen artículo compañero. lo tendré en cuenta a la hora de podar....

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